Hace un tiempo nos enteramos que el Papa Francisco había excomulgado a un sacerdote.
¿Excomunión?
Si,
Raro, pero si. Sobretodo teniendo en cuenta que fue tapa de una revista gay como hombre del año
Pero en ese caso, el papa no se limitó como esperaba el destinatario de la pena a suspenderlo a divinis, ni a reducirlo al estado laical, sino que lo excomulgó.
Durísima fue la pena para el sacerdote australiano por fundar un grupo que promovía la agenda gay dentro de la iglesia y no corrigió su conducta pese a haber sido intimado.
Imaginamos que después de su programa de televisión el Padre Ignacio Periés alguien ya le habrá pedido alguna explicación.
Esperamos que el sacerdote sanador rectifique el contenido de sus expresiones y disparates emitidos en ese programa pues, sino, el Santo Padre, se verá obligado a aplicarle la misma pena que al anterior reticente lobbista
lunes, diciembre 16
Monasterios, soldados y vacas muertas
Hace tiempo que va y viene en mi cabeza la idea de Eduardo sobre la Patagonia que tanto quiere.
Habría que sembrarla de monasterios.
Incluso ahora.
Así que me puse a preguntar a los que saben que hay que hacer con esos yermos que llamamos generalmente "Patagonia".
Algunas voces recomendaban la instalación de cuarteles de "leones" para luchar por nuestra soberanía en ese suelo desierto.
No se puede negar que el Glorioso Ejército Argentino hizo nacer a la Patria.
Tampoco que al General don José de San Martín es el Padre de la Patria y que allí donde está el ejército llega todo el resto.
Si hasta Mosconi era militar y algo sabía sobre desarrollar la Patagonia.
Los que hablan de economía proponen que consigamos inversiones y trabajadores para explorar las "Vacas Muertas", y desarrollemos industrias en el lugar. Así haríamos Patria, dicen y se podría financiar también al ejército para custodiar esos intereses.
Y no se equivocan. ¿O es que no sirvió a la patria don Segundo Molina?
Entonces me entró la tentación de pensar ¿para qué queremos silenciosos monasterios que solo agreguen silencio al viento y las piedras?
Pero apareció un monje encapuchado que me traía la noticia de lo que está pasando en una tierra, también desértica. Además de eso, se trataba de una tierra en guerra.
La noticia contaba que los enemigos de esa tierra tomaron las plazas fuertes de sus defensores.
También secuestraron a los comando mas peligrosos para que no puedan operar en contra de los agresores.
Pero no saben que ellos cuentan con un arma secreta y no pueden ser vencidos.
Tenemos que armarnos. No con medios materiales ni con soldados armados hasta los dientes,
Al final Eduardo tiene razón.
Y el monje, cuando se fue, me dejó un mensaje
que fue leído a voz en cuello por los futuros soldados de esta guerra que no es contra sangre y carne.
Les dejo solo un fragmento
"Forjar espadas de todo fierro arrumbado y retorcido que hallemos: eso es consigna espiritual. Hacer de cada pensamiento, de cada deseo,de cada lectura, de cada encuentro, de cada hallazgo, de cada quiebre, de cada música, de cada hiriente atardecer, de cada lágrima, de cada ironía, de cada discusión, de cada nostalgia, de cada miedo, de cada plegaria la terca espada, el más filoso alfanje. Con que embestir al enemigo o con que marcarse el propio rostro por traición. Por algo el cristiano orante no reza de brazos cruzados ni en posición de loto haciendo montoncito con los dedos… sino con las manos en forma de flecha, de espada punzante capaz de rasgar el Cielo al medio"
Diego de Jesús. Monasterio del Cristo Orante
Habría que sembrarla de monasterios.
Incluso ahora.
Así que me puse a preguntar a los que saben que hay que hacer con esos yermos que llamamos generalmente "Patagonia".
Algunas voces recomendaban la instalación de cuarteles de "leones" para luchar por nuestra soberanía en ese suelo desierto.
No se puede negar que el Glorioso Ejército Argentino hizo nacer a la Patria.
Tampoco que al General don José de San Martín es el Padre de la Patria y que allí donde está el ejército llega todo el resto.
Si hasta Mosconi era militar y algo sabía sobre desarrollar la Patagonia.
Y no se equivocan. ¿O es que no sirvió a la patria don Segundo Molina?
Entonces me entró la tentación de pensar ¿para qué queremos silenciosos monasterios que solo agreguen silencio al viento y las piedras?
Pero apareció un monje encapuchado que me traía la noticia de lo que está pasando en una tierra, también desértica. Además de eso, se trataba de una tierra en guerra.
La noticia contaba que los enemigos de esa tierra tomaron las plazas fuertes de sus defensores.
También secuestraron a los comando mas peligrosos para que no puedan operar en contra de los agresores.Pero no saben que ellos cuentan con un arma secreta y no pueden ser vencidos.
Tenemos que armarnos. No con medios materiales ni con soldados armados hasta los dientes,
Al final Eduardo tiene razón.
Y el monje, cuando se fue, me dejó un mensaje
que fue leído a voz en cuello por los futuros soldados de esta guerra que no es contra sangre y carne.
Les dejo solo un fragmento
"Forjar espadas de todo fierro arrumbado y retorcido que hallemos: eso es consigna espiritual. Hacer de cada pensamiento, de cada deseo,de cada lectura, de cada encuentro, de cada hallazgo, de cada quiebre, de cada música, de cada hiriente atardecer, de cada lágrima, de cada ironía, de cada discusión, de cada nostalgia, de cada miedo, de cada plegaria la terca espada, el más filoso alfanje. Con que embestir al enemigo o con que marcarse el propio rostro por traición. Por algo el cristiano orante no reza de brazos cruzados ni en posición de loto haciendo montoncito con los dedos… sino con las manos en forma de flecha, de espada punzante capaz de rasgar el Cielo al medio"
Diego de Jesús. Monasterio del Cristo Orante
miércoles, noviembre 20
Periferia y frontera
Se han puesto de moda las periferias.
Además, se hacen esfuerzos por oponer esos arrabales a las fronteras, como si la ciudad ya estuviese a salvo agregando a todos los que deambulan por allí.
.
El argentino que más defendió a las unas y a las otras tiene algo para decirnos en estos días.
Además, se hacen esfuerzos por oponer esos arrabales a las fronteras, como si la ciudad ya estuviese a salvo agregando a todos los que deambulan por allí.
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El argentino que más defendió a las unas y a las otras tiene algo para decirnos en estos días.
“Poner las fronteras
en un pie brillante de defensión es hoy lo que necesita la campaña. Hecho esto
podremos con el tiempo pensar en otras conveniencias."
"Si la frontera se alejara
¿qué experimentaríamos si, repentinamente, las relaciones se transformasen?
¿Qué choques y qué desórdenes no se verían si la capital fuese víctima de una
confusión?
¿Cómo se auxiliarían oportunamente en las necesidades recíprocas la
ciudad y la campaña?
¿Cuál es nuestra población para aprovechar ese sobrante
inmenso de campos, que resultaría inútil para estancia y propio para refugio de
ladrones?
Medítese y véase que es lo que dicta la Política, esa ciencia de lo
más útil y más conveniente”
Juan Manuel de Rosas. Su vida. Su drama. Su tiempo
Carlos Ibarguren
miércoles, noviembre 13
El Papa y dos maestros argentinos
Ya nos ocupamos una vez de las encuestas en mi pago chico.
Pero ahora desde el Vaticanos se nos vino una.
Y me puse a leer a un jesuita argentino, que alguna vez fue Papa (nosotros creíamos que era pura ficción); y a un escritor que el actual papa Francisco cita en su entrevista.

Quería esclarecernos con los conceptos de estos dos argentinos ilustres sobre las consultas populares.
Dice el Padre Leonardo Castellani, comentando el Evangelio que antes de entronizar a Pedro, el Maestro había preguntado a los Doce:
"¿Quién dicen los hombres que ES el Hijo del Hombre?
Pero ahora desde el Vaticanos se nos vino una.
Y me puse a leer a un jesuita argentino, que alguna vez fue Papa (nosotros creíamos que era pura ficción); y a un escritor que el actual papa Francisco cita en su entrevista.

Quería esclarecernos con los conceptos de estos dos argentinos ilustres sobre las consultas populares.
Dice el Padre Leonardo Castellani, comentando el Evangelio que antes de entronizar a Pedro, el Maestro había preguntado a los Doce:
"¿Quién dicen los hombres que ES el Hijo del Hombre?
Respondieron ellos, sin atadura de lengua: "Dicen que eres Juan el Bautizador resucitado, o Elías, o Jeremías, o alguno de los otros Profetas... “
El sufragio universal (las "turbas", dice Mateo) no se lució mucho en esta ocasión: a la pregunta más importante que ha habido, hay y por siempre habrá en el mundo, dio respuestas diferentes y divergentes; y lo que es peor, TODAS falsas: no acertó ni una"
Dice Jorge Luis Borges (entrevista televisiva en el año 1976)
"La democracia es un abuso de la estadística. Y además no creo que tenga ningún valor. ¿Usted cree que para resolver un problema matemático o estético hay que consultar a la mayoría de la gente? Yo diría que no; entonces ¿por qué suponer que la mayoría de la gente entiende de política? La verdad es que no entienden, y se dejan embaucar por una secta de sinvergüenzas, que por lo general son los políticos nacionales. Estos señores que van desparramando su retrato, haciendo promesas, a veces amenazas, sobornando, en suma. Para mí ser político es uno de los oficios más tristes del ser humano. Esto no lo digo contra ningún político en particular. Digo en general, que una persona que trate de hacerse popular a todos parece singularmente no tener vergüenza."
¿A quien creerle?
¿Al Papa o a sus maestros?
La inteligencia está primero.
jueves, octubre 17
Esperanza en Fangorn y dolor en los Pantanos
Nada sabía Frodo de todo esto pero caminaba a través de los páramos mientas solo oía a Gollum martillar en sus oídos
Las duras tierras frías
nos muerden las manos,
nos roen los pies.
Las rocas y las piedras
son como huesos
viejos y descarnados.
Pero el arroyo y la charca
son húmedos y frescos:
¡buenos para los pies!
Y ahora deseamos...Mirando desde arriba las cosas, todo tiene otro sentido.
Los dolores se hacen esperanzas
Las caídas nos levantan
Y los malos, los malos, nos terminan haciendo bien.
Nos hacen como niños y anhelamos que nuestra Madre nos acompañe nos cuide y nos lleve a buen puerto.
sábado, septiembre 7
Paz y pacifismo
"El congreso se clausuró en medio de un regocijo generalizado
y el gran hombre electo publicó un manifiesto que se iniciaba así:
"¡Pueblos de la tierra! ¡Mi paz les doy!" Y concluía diciendo:
"¡Pueblos de la tierra! ¡Las promesas se han cumplido! La paz eterna y universal
ha sido consolidada. Cualquier intento de perturbarla ahora encontrará una insuperable
oposición, porque de ahora en adelante se establece en el mundo un poder central
más fuerte que cualquier otro, sea éste individual o todos en conjunto. Este
poder invencible y capaz de conquistarlo todo me pertenece a mí, el electo
Emperador de Europa y comandante de todas sus fuerzas. El derecho internacional
ha establecido finalmente las sanciones ausentes por tanto tiempo. ¡De aquí en
adelante, ningún país se atreverá a decir 'Guerra' cuando yo digo 'Paz'!
¡Pueblos de la tierra, paz para ustedes!"
"En el lapso de un año se estableció una monarquía universal
en el sentido más propio y exacto de la palabra. Los gérmenes de guerra fueron
destruidos desde sus raíces. La Liga de la Paz Universal se reunió por última
vez y, dirigiendo un entusiasta elogio al gran pacificador, se disolvió al
perder su razón de ser. Iniciado el nuevo año de su reinado, el Emperador
universal publicó un segundo manifiesto: "¡Pueblos de la tierra! Os he prometido
paz, y os la he dado. Pero la paz es bella solamente si hay prosperidad. Quien en
tiempo de paz se ve amenazado por la pobreza no puede ser feliz en medio de la
paz. ¡Por tanto, venid ahora a mí todos los que sufren hambre y frío y en mí
hallareis comida y calor!"
"…Los pueblos de la Tierra, habiendo obtenido de su señor los
beneficios de la paz universal y alimento en abundancia para todos, adquirieron
la posibilidad de gozar de los más inesperados milagros y signos
extraordinarios. Terminaba así el tercer año del reinado del superhombre."
Vladimir Soloviev
Breve relato del Anticristo
jueves, agosto 1
Dos Papas. Entre Mafone y el jesuita argentino
En ese momento, una voz ronca interrumpió al Fiscalito, que estaba comentando el
Evangelio de la hija de Jairo:
—Ahora ya no hay más milagros.
—Hay, pero todos son
contra nosotros —dijo otra voz.
—El señor Nuestro Padre Namuncura ha hecho milagros —terció una
voz de mujer
— Puede voltear casas, si quiere.
El Obispo levanto una mano y se hizo un profundo silencio.
La voz primera insistió:
—No hay Cristo. Cristo no ha existido. Es un mito. Todos los
diarios, todos los libros lo dicen. Si Cristo existiría, ahora habría también
milagros a favor nuestro.
El Obispo levanto en la izquierda el relicario que tenia al
pecho:
“En esta bajita de oro —dijo—, además de otras cosas, hay un
pedazo de la verdadera cruz en que murió Jesucristo, nuestro Salvador. Esta cajita
me la dio personalmente el Papa... Esta cajita de oro ha sido labrada por un
gran artista del Renacimiento del siglo XVI, como nuestro hermano aquí, el que
labro el ara. En el siglo XVI, no hace mucho, todos los diarios y libros decían
que Cristo era una realidad, no un mito. Este pedazo de Vera Cruz lo heredó
este Papa del otro Papa anterior, y este del otro, y así en fila sin interrupción
hasta el siglo III. En el siglo III el Emperador Constantino y su madre Santa
Elena hallaron en Jerusalen la verdadera Cruz. Hay miles de testigos de que
esta es la verdadera Cruz; y ha estado siempre a la custodia de todos los
Papas."
—Ahora hay dos Papas —pronuncio la voz ronca— ¿Y como sabemos
cuál es el verdadero? ¿Y como sabemos que allí hay un trozo de la Verdadera
Cruz?
—Mafone —grito severamente el Obispo—, no estamos aquí para
discutir contigo. Si has perdido la fe, vete y denúncianos a la Policía, si te
atreves. Diez veces te he explicado los fundamentos de la fe...
—Nosotros creemos —grito la mujer—, pero la fe se ha vuelto muy
dura. No podemos más.
—Ya lo sé —respondió el Obispo—. Yo tampoco puedo más. Pero creo
que me falta poco. Esperad un momento más, y el que ha de venir vendrá, y no
tardara.
¿Quién de ustedes puede saber que suceso fabuloso puede ocurrir mañana mismo?
¿Creen que Dios no tiene fuerza para fulminar a sus
enemigos, si quiere? Justamente porque sabe que tiene fuerza, por eso se calla.
Así como destruyó siete ciudades el mes pasado de un solo terremoto, así puede
hacer temblar al mundo entero
— ¡Se calla demasiado! —chillo la mujer.
— Habla por medio de nosotros —respondió el aviador Obispo.
— Yo creo —rugió Mafone—, porque mis padres creyeron, cada vez que hablo con Ud.; pero apenas salgo a la calle no creo
mas. No se puede.
—Hay que recomenzar cada día a creer. Lo mismo me pasa a mi.
— Su conducción de Ud. es muy dura. Yo no tengo nada contra Jesucristo, pero su conducción de Ud. es muy dura. ¡Déjenme hablar! ¡Es la ultima vez que hablo! ¡Nos persiguen como a perros y no podemos vengarnos: siempre
aguante, aguante y aguante! Nos echan de todas partes apenas saben que somos viejos
católicos; todos saben que la ley no vale para nosotros, que esta contra nosotros,
y así todos nos patean impunemente. No se puede negociar, no se puede comprar, no se puede vender, ¡no se
puede vivir! .Y todavía nos prohíben que hagamos sabotaje, que saquemos mercaderías,
que nos defendamos a tiros. No puede ser.
—Es que eso es peor y no conduce a nada —dijo el otro— En otras
partes están muchísimo peor.
Levantó un papel de sobre la mesa.
—No puedo leer muchas epístolas hoy —dijo—. Pero aquí hay una
de Norteamérica. Allá la fe esta peor que aquí. Han dado una ley obligando a todos
bajo penas gravísimas, incluso la silla eléctrica, a asistir tres veces por año
al menos a las ceremonias de la nueva religión idolatrica; lo cual es
apostatar; a raíz de la voladura del templo masonico de Massachusetts. ¿Que han
ganado con volar el Templo Masonico?
—¿Y uste no ha volado casas por si acaso? —dijo la mujer.
—Desintegre dos casas sin muerte de nadie cuando creí que
eso podía servir a la causa de los cristofilos. Pero eso se acabo. No tengo posibilidad
de hundir sino una mas. ¿Creen ustedes que eso se hace con un soplo, con una
palabra? Es un invento del finado ingeniero Rotondaro, el que murió junto con
el Irreprochable; pero es necesario que la casa este cruzada de cañería secreta
por donde lanzar los vapores de mercurio y un motorcito oculto, y la mar en
coche. No es tan sencillo. Saben Uds. que fue arquitecto del gobierno antes de
ser de los nuestros. Preparó una cuantas casas, pero aquí en Marel Plata no hay
ya mas que una preparada.
—.Que espera Ud, que no la hace saltar?
- No lo se . Espero la
voluntad de Dios. Es un asunto entre Dios y yo.
Edmundo escuchaba con el mayor asombro. Una multívoca discusión
se enredo entre los oyentes. Oyó que se reprochaban mutuamente falta de caridad
y la escasez de las colectas.
El Obispo grito y domino el tumulto.
—¡Les ruego por amor de Dios y Nuestra Señora que cada uno
se saque la mitad del bocado que tiene en la boca para darlo al prójimo, al más
cercano y al más necesitado! Mi Tesorero aquí (dijo, señalando al señorón)
tiene la caja vacía, pero no se aflijan: la Providencia no nos olvida. Ud.,
Mafone, no tiene fe porque ha dejado la caridad de los de su grupo, Ud. es el
que podría llamarse rico, y es el más agarrado de todos. Obligación no digo que
tenga; pero no se queje después...
***
—¡Mejor es no morir! —gritó Mafone—, Yo tengo aquí un grupo que está conforme conmigo y está disconforme con Ud. Hoy hemos venido a decidir esto: si usté no levanta el reglamento de prohibiciones, nos vamos hoy no podemos ser guerrilleros y no podemos y no podemos seguir en el trabajo en estas condiciones. Asaltar negocios judíos no es robar: es la guerra; ellos nos han robado todo lo que tenemos, ¡Que lo diga el doctor Ocampo!
El señorón manco que estaba detrás del altar dijo con tranquilidad:
—Hoy tienes que ser juzgado, Mafone, después de la comunión. Has hecho un delito.
—¡Me han denunciado! ¡Maldito sea el infame alcahuete! —gritó el italiano.
—Nadie te ha denunciado —respondió el Obispo—. ¿Crees que se puede matar a un sacerdote sin que nadie lo sepa?
—¡Era un apóstata! ¡Se me abalanzó! ¡Lo maté en defensa propia!
—Eso lo dictaminarán los jueces después de la comunión.
—¡No lo permito! Me voy. Jueces por todos lados, ¡dónde vamos! Nos vamos ahora mismo.
Un grupo numeroso, con dos o tres mujeres, se le arrimó; y volviendo grupas todos, se encaminaron a una puerta o boquete...
El negro de la entrada se plantó delante de la salida con una pistola en la mano.
—¡Dejalos salir! —ordenó el Obispo.
—¡Nos van a denunciar, Reverencia! —dijo el negro.
—¡No! —dijo el Obispo—. No pueden hacerlo sin gran peligro.
Déjenlos. Mafone no es un Judas.
Su Majestad Dulcinea (Leonardo Castellani)
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