lunes, junio 22

¡Se puede!



Y si, parece que se puede.

Contra la opinión general parecería que se puede ser abogado y entrar en el cielo.

No solo abogado, sino un rico abogado.(que extraño)

E inclusive se puede ser político y ser elevado a los altares. (¿o se podía?)

Solo hace falta entrar al servicio de un rey que cree que para acostarse con una mujer hace falta casarse con ella y por demostrar esta evidencia nos manda a cortar la cabeza.

Por tu intercesión Santo Tomás Moro, esperemos entrar, con o sin cabeza al reino de los cielos.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Tal vez rezar sus oraciones nos ayude un poco.
Abrazo,
El minotopo del Subte



Concédeme, Santo Tomás Moro:

Dame, Señor, un poco de sol,
algo de trabajo y un poco de alegría.
Dame el pan de cada día, un poco de mantequilla, una buena digestión y algo para digerir.
Dame una manera de ser que ignore el aburrimiento, los lamentos y los suspiros.
No permitas que me preocupe demasiado
por esta cosa embarazosa que soy yo.
Dame, Señor, la dosis de humor suficiente
como para encontrar la felicidad en esta vida
y ser provechoso para los demás.
Que siempre haya en mis labios una canción,
una poesía o una historia para distraerme.
Enséñame a comprender los sufrimientos
y a no ver en ellos una maldición.
Concédeme tener buen sentido,
pues tengo mucha necesidad de él.
Señor, concédeme la gracia,
en este momento supremo de miedo y angustia,
de recurrir al gran miedo
y a la asombrosa angustia
que tú experimentaste en el Monte de los Olivos
antes de tu pasión.
Haz que a fuerza de meditar tu agonía,
reciba el consuelo espiritual necesario
para provecho de mi alma.
Concédeme, Señor, un espíritu abandonado, sosegado, apacible, caritativo, benévolo, dulce y compasivo.
Que en todas mis acciones, palabras y pensamientos experimente el gusto de tu Espíritu santo y bendito.
Dame, Señor, una fe plena,
una esperanza firme y una ardiente caridad.
Que yo no ame a nadie contra tu voluntad,
sino a todas las cosas en función de tu querer.
Rodéame de tu amor y de tu favor.

Anónimo dijo...

No estoy para nada seguro, Athelas, de que podamos equiparar nuestra profesión de mercenarios al servicio de intereses particulares y egoístas, con la trayectoria del Santo, que fue más bien fecunda como Canciller impartiendo justicia que como cuervo.

Y que no se diga que no se nos pide una declaración sobre lo que ES, sobre la VERDAD, como se la pidieron a él.

En cada "caso" que asumimos se nos exige hacerla, pero no lo hacemos, por necesidad de sustento, simplemente.

Lo cual no está bien.

En tiempos de Sto. Tomás Moro todavía se podía contribuir a la Justicia siendo un abogado honesto, y además gozar de un buen ingreso.

Hoy creo que no, porque el sistema está subvertido, y las leyes ya no tienden a la Justicia, ni a la verdad, sino que las corrompen.

Ni siquiera tenemos la posibilidad del martirio que lavaría nuestra prostitución.

Si entramos al purgatorio, entramos cagando.

Un colega.

Anónimo dijo...

Una forma de zafar de la condena eterna sin dejar de ser boga de la que habla "Un Colega" es entrar a la Justicia y no hacer cagadas. El problema es que si lo hacés, aunque sea en un cargo de "funcionario", no cubrís los "costos fijos".

Entonces solo te queda la calle, o, dentro de la Justicia, de camarista para arriba (en Capital, porque lo que es en Provincia, - salvo en Córdoba que garpan bien -, tampoco, pues allí se paga menos).

Otro que es boga.

Anónimo dijo...

"Pero cuando oyó esto, el hombre se afligió y se fue triste porque era muy rico.” (Marcos 10, 17‑22)
Un colega

Descencencia de Ioreth dijo...

"Aunque estoy convencido, mi querida Margarita, de que la maldad de mi vida pasada es tal que merecería que Dios me abandonase del todo, ni por un momento dejaré de confiar en su inmensa bondad. Hasta ahora, su gracia santísima me ha dado fuerzas para postergarlo todo: las riquezas, las ganancias y la misma vida, antes de prestar juramento en contra de mi conciencia".

Santo Tomás Moro
Carta escrita en la cárcel a su hija Margarita

Anónimo dijo...

Un Colega:

No hablo de hacerme rico.
Hablo de llagar a fin de mes.
Si usted me explica como se logra esto con una familia y un sueldo de juez de 1º Instancia de la Pcia. de Bs As, me voy a La Plata y urgente me anoto para dar examen ante el Consejo de la Magistratura, pero, si no me lo explica ... sigo en la calle.
No tengo opción.
O cree que a mí no me gustaría cobar tasa de justicia, aguinaldo, todo con 45 días de vacaciones anuales y lo mejor de todo: laburando hasta las 13:30 hs y si es para quedar bien con el resto, como mucho hasta las 16:00.
A mí nadie me cuenta esta historia. Yo vengo del otro lado del mostrador, no hablo "de oídas" y supongo que tampoco usted.

Saludos.

Otro que es boga.

Anónimo dijo...

Y ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.
La gente le preguntaba: «Pues ¿qué debemos hacer? Y él les respondía: «El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, que haga lo mismo.»
Vinieron también publicanos a bautizarse, y le dijeron: «Maestro, ¿qué debemos hacer?»
El les dijo: «No exijáis más de lo que os está fijado.»
Preguntáronle también unos soldados: «Y nosotros ¿qué debemos hacer?» El les dijo: «No hagáis extorsión a nadie, no hagáis denuncias falsas, y contentaos con vuestra soldada.»

Lc., 3,9-14