miércoles, noviembre 5

¡Dí schibboleth! ... y ninguna puerta se abrirá


En efecto, la cuestión entre nosotros no es saber si, supuesta la contumacia del siglo, convenga soportar con paciencia lo que está bajo nuestro poder, y entre tanto dedicarse con empeño a evitar mayores males y a obtener los bienes que aún son posibles.


Sino la cuestión es si conviene aprobar aquella condición social que introduce el liberalismo, celebrar con encomios los principios que son el fundamento de este orden de cosas y promoverlos con la palabra, con la doctrina, con las obras, como lo hacen aquéllos que simultáneamente con el nombre de católicos se atribuyen el nombre de liberales.

Y éstos son, sobre todo, quienes nunca aprovecharán nada, porque cojean por ambos pies, e, intentando en vano una manera de conciliación, ni son reconocidos por los hijos de Dios como genuinos, ni recibidos por los hijos de la Revolución como sinceros.


Vienen por cierto al campamento de éstos con la tésera o símbolo de los principios del 89, pero como pronuncian mal el símbolo se les prohíbe la entrada.

Se lee en el libro de los Jueces (12, 5,6) que los galaaditas que luchaban contra los efrateos, habiéndoles vencido, se habían conjurado para que ninguno de los fugitivos de Efraím saliese salvo.


"Y ocuparon los galaaditas los vados del Jordán, por donde habían de volver los de Efraín. Y cuando llegaba allí alguno de los numerosos fugitivos de Efraím, y decía: Os ruego que me permitáis pasar, le decían los galaaditas: ¿No eres tu efrateo? Y contestándo él: No lo soy. Le interrogaban: Di pues schibboleth, que significa espiga. El cual respondía: sibboleth no pudiendo pronuncia espiga con las mismas letras. Y aprehendiéndolo de inmediato lo degollaban en el mismo paso del Jordán".


Y así también sucede en la puerta de ingreso al campamento del liberalismo. A quienes quieren entrar se les dice: di pues schibboleth, que significa secularización de la sociedad.

Interesa, empero, si lo pronuncian bien o mal.

Ahora bien, los católicos liberales sufren en esto un defecto en la lengua, y no pueden proferir la palabra sacramental como es debido. Por consiguiente, no son admitido, y no obtienen fruto ni con los hombres ni con Dios, porque verifican en sí aquel dualismo del cual dice la Escritura (Eccli 34, 28-29)

Uno edifica y otro destruye, ¿que provecho sacan sino fatigarse?
Uno ora y el otro maldice, ¿a la voz de quien prestará Dios oídos?


Louis Billot. El error de liberalismo

6 comentarios:

Anónimo dijo...

El problema que tengo es que veo que estos dualistas cojean de una sola pata, porque no me parece que les vaya del todo mal con los hombres. Más bien lo contrario.

Con frecuencia el almacenero es un poco como el antiguo boticario. Ambos conocen las cualidades de los productos de su tienda y trasladan ese conocimiento a sus clientes.

Así que le pido su parecer, Almacenero: ¿en qué sentido no son recibidos por el liberalismo?

Un amigo.

Descencencia de Ioreth dijo...

Amigo:
No lo se.

Quizás la diferencia esté en ser víctima del liberalismo o ser su seguidor.

Algo me dice que la respuesta la puede tener Billot en el librito que puede descargarse desde el link colocado al final de la entrada.

Y mucho mas se puede ver en "Esencia del Liberalismo" de Castellani.

Pero cada uno ve lo que puede.
Yo no mucho.

Un agradecido saludo.

Anónimo dijo...

Es increible, su almacén rescata cosas del siglo pasado o muy anteriores a esta época de posmodernidad y parece que aquellos productos que ud. desempolva hayan sido escritos luego de haber leido las páginas de internet de algunos blogs católicos.

siga urgando almacenero, nos hace muy bien un balde de verdadera docrina de vez en cuando. Hay mucho "falso profeta" dando vueltas
El cibernauta

Descencencia de Ioreth dijo...

Tiene razón Cibernauta.

Esta vez así fue.
Aunque ya estaba el librito del cardenal en la fila de las cosas para rescatar del olvido.

No todos podemos decir cosas originales permanentemente estimado Wanderer, patrono de los Blogs católicos

Gracias por dignarse a visitarme.

Igual nos vemos un día de estos

Anónimo dijo...

Amigo almacenero:
Mi nick name es por navegar por el ciber espacio, pero solamente navegar. Miro y comparo. Yo no escribo, no tengo un almacén como el suyo, ni soy un liberal disfrazado de catolico. Lo tranquilizo y le digo que si fuera quien piensa que soy, jamás hubiera escrito lo que puse.
El Cibernauta

Descencencia de Ioreth dijo...

Mis disculpas por el atolondramiento.
Debí suprimir lo escrito.
Había advertido lo que expresamente me dice ahora.
Este es un mal medio para la conversación.
Igual espero verlo un día de estos.
P. O'R.