lunes, noviembre 17

Buen caballo


¿Quiere Dios, acaso, que nos entristezcamos, quiere que despreciemos sus bienes, los bienes que nos da por la Naturaleza?

NO: quiere que gocemos de ellos, pero quiere también que estemos dispuestos a dejarlos, si Él lo pide.

Porque son de Él, como nosotros somos de Él.

Somos sus servidores. Somos su “cabalgadura”. Nos quiere buen caballo.

Cuando Él nos afloja las riendas, galopemos, cuando nos sujeta, sujetemos, cuando nos “vuelca”, volquemos. Toda nuestra potencia, toda nuestra energía vital, usémosla en su servicio.

Y como buen caballo, que no necesitemos de riendas ni de espuelas: respondamos a la leve presión de Sus piernas: a su Inspiración, más que a sus Mandatos.



Alonso de Escobar. Meditaciones ociosas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que macana que los bienes de este almacén no se puedan comprar. Uno se abastecería de todo lo necesario en este boliche, sin necesidad de recurrir a los mercaderes.

Descencencia de Ioreth dijo...

Lleve nomás que acá tengo todo en consignación.
Y algunas cosas robadas también hay.