martes, septiembre 16

Ay Lehman Lehman



Es todo mas complicado que la simple letra. Lo sé.

Pero lo escrito, escrito está.



Eclesiástico 29, 20

Pecador que se presta a la fianza buscando especular, incurre en juicio.

Deuteronomio 24, 10

Si haces algún préstamo a tu prójimo, no entrarás en su casa para tomar la prenda, sea cual fuere. Te quedarás fuera, y el hombre a quien has hecho el préstamo te sacará la prenda afuera. Y si es un hombre de condición humilde, no te acostarás guardando su prenda; se la devolverás a la puesta del sol, para que pueda acostarse en su manto. Así te bendecirá y habrás hecho una buena acción a los ojos de Yahveh tu Dios.

Levítico 25, 35-37

Si tu hermano se empobrece y vacila su mano en asuntos contigo, lo mantendrás como forastero o huésped, para que pueda vivir junto a ti.

No tomarás de él interés ni usura, antes bien teme a tu Dios y deja vivir a tu hermano junto a ti.

No le darás por interés tu dinero ni le darás tus víveres a usura.

Ezequiel 18

El que es justo y practica el derecho y la justicia, no come en los montes ni alza sus ojos a las basuras de la casa de Israel, no contamina a la mujer de su prójimo, ni se acerca a una mujer durante su impureza, no oprime a nadie, devuelve la prenda de una deuda, no comete rapiñas, da su pan al hambriento y viste al desnudo, no presta con usura ni cobra intereses, aparta su mano de la injusticia, dicta un juicio honrado entre hombre y hombre, se conduce según mis preceptos y observa mis normas, obrando conforme a la verdad, un hombre así es justo: vivirá sin duda, oráculo del Señor Yahveh.

Ezequiel 22, 1, 11-14

La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:

Y tú, hijo de hombre, ¿no vas a juzgar? ¿No vas a juzgar a la ciudad sanguinaria? Hazle saber todas sus abominaciones.

Uno comete abominación con la mujer de su prójimo, el otro se contamina de manera infame con su nuera, otro hace violencia a su hermana, la hija de su propio padre; en ti se acepta soborno para derramar sangre; tomas a usura e interés, explotas a tu prójimo con violencia, y te has olvidado de mí, oráculo del Señor Yahveh.

Mira, yo voy a batir palmas a causa de los actos de pillaje que has cometido y de la sangre que corre en medio de ti.

¿Podrá tu corazón resistir y tus manos seguir firmes el día en que yo actúe contra ti? Yo, Yahveh, he hablado y lo haré.

Salmo 15

Yahveh, ¿quién morará en tu tienda?, ¿quién habitará en tu santo monte?

El que anda sin tacha, y obra la justicia; que dice la verdad de corazón, y no calumnia con su lengua; que no daña a su hermano, ni hace agravio a su prójimo; con menosprecio mira al réprobo, mas honra a los que temen a Yahveh; que jura en su perjuicio y no retracta, no presta a usura su dinero, ni acepta soborno en daño de inocente. Quien obra así jamás vacilará.

Exodo 22, 24

Si prestas dinero a uno de mi pueblo, al pobre que habita contigo, no serás con él un usurero; no le exigiréis interés. Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás al ponerse el sol, porque con él se abriga; es el vestido de su cuerpo. ¿Sobre qué va a dormir, si no? Clamará a mí, y yo le oiré, porque soy compasivo.

4 comentarios:

Natalio Ruiz dijo...

Muy buena colección.

Sin embargo le recuerdo un asunto que trajo a colección TErzio en un excelente post http://exorbe.blogspot.com/
sobre el mismo tema y es que Cristo en la parábola de los talentos recrimina que no los pusieran en el banco.

REspetos.
Natalio

Descencencia de Ioreth dijo...

muchas gracias por sus respetos y por su comentario.

¿No será que Cristo tenía humor y ponía esta parábola entre sonrisas para dejar perplejos a todos?

La otra opción es que el Hijo del Hombre, se preocupaba por que todos nosotros cuidáramos nuestro dinero con plazos fijos mas o menos rentables.
No los sé.

Creo que Castellani habla de eso en las "Parábolas de Cristo"

Yo solo recojo algunas cosas, en estos tiempos donde se pierden muchas, por si alguno las olvida.

Anónimo dijo...

Hay un kilombo ahí con el "talento", que no es "dinero" del siervo -ni de los hombres-, sino de Dios.

Se me ocurre que el banco capaz de producir renta al "dinero" de Dios, tampoco es un banco del mundo.

Gandalf.

Anónimo dijo...

Estimado: una parábola es una parábola. Y debe ser interpretada en sentido simbólico. El mandato bíblico es literal.
Cristo está utilizando una práctica común entre los judíos para simbolizar una cuestión más importante, en este caso el desarrollo de la virtud y de los dones recibidos.
Otro ejemplo en este sentido sería la parábola del Mayordomo Infiel.
Sin negar la dificultad de su interpretación, me parece que lo primero que hay que descartar es su sentido literal/inmediato.
sds